El nacimiento de Roure, por Martha Ruiz y Ferriol

Llevaba ya 2 falsas alarmas de parto, empezaba ya a tener contracciones, mi cuerpo se estaba preparando, y Roure entrenando su llegada, como sentía que el momento  se acercaba y que faltaba menos para poder ver su carita, abrazarle y tocarle, empecé a sentir un poco de ansiedad, además que sentía un poco de presión de la gente, “ay que panzota” “¿todavia no?” “¿ya casi? ¿para cuando? ya ya ya ya ya? parecía que estaba todo estaba listo para que viniera, me acerqué al desespero! así que decidí relajarme, total.. llegará cuando él quiera y además, todavía ni llegaba el día que habían dicho las matronas y yo sabia que con lo lunáticas y lobas que somos las mujeres, la luna llena de mayo subiría la marea y entonces rompería aguas, y si no era así, pues no tenia que ser.. Sigue leyendo